sábado, marzo 25, 2006


Después de sentir el enervante perfume
en toda la función, después
de la falta
de circulación en su pierna y brazo, después
de recordar
el 11 y el 19, cae de nuevo en
el ciclo y en las ideas paranoides...


Sin despedida, de prisa, ni siquiera una
mirada, respondiendo a su
inconformidad
minutos mas tarde con un "nos vemos el lunes".
Molesto
quizá por pensar que se perdió una
buena oportunidad, ya que ese día
se suspendieron
labores, horas antes de lo habitual. La
contestación,
un silencio que espera que haya
sido interpretado.


Duda de seguir con esto, a veces las
situaciones se tornan un tanto
desesperantes,
confusas, coléricas. Pero se hace equilibrio
con las
contrapartes, lo provechoso,
aquello de lo cual nunca se quejará.


Aprovecharlo mientras se tiene,
porque de eso a nada...